El gravel es como el punto medio perfecto entre carretera y montaña: puedes rodar rápido por asfalto (no es mi caso), meterte por caminos de tierra y explorar sitios donde una bici de ruta se quedaría corta. Si te está picando el bichito del gravel pero no sabes por dónde empezar, aquí tienes unas pistas para no volverte loco eligiendo tu primera bici.
Piensa por dónde saldrás con tu gravel
Antes de enamorarte de un modelo por su color o por lo bien que queda en Instagram, pregúntate:
- Salgo mayormente carretera y pistas fáciles: Busca algo ligero y ágil.
- Lo mío es recorrer terrenos variados y rutas largas: Una bici cómoda, estable y que permita neumáticos más gordos.
- Soy un radical y busco caminos rotos o senderos técnicos: Necesitas algo robusto, con buenos frenos y que aguante el trote.
Materiales y geometría
En mi caso, el presupuesto siempre ha determinado el material por el que puedo decantarme.
No obstante, te resumo las principales ventajas de cada uno de ellos.
Aluminio: Bueno, bonito y barato. Aguanta golpes y no pesa demasiado.
Carbono: Más caro, pero absorbe vibraciones y te proporcionará una conducción más cómoda.
Acero: Súper cómodo y eterno, ideal si sueñas con viajes largos cargado de bolsas de bikecpacking.
La geometría de una bicicleta de gravel es más relajada que una bici de carretera, para que puedas pasar horas sin que tu espalda grite auxilio. Aunque también encontrarás bicicletas gravel con geometrías más agresivas si lo tuyo es la competición.
Transmisión y marchas
En mi opinión la elección monoplato o doble plato puede que sea de las más determinantes para ofrecerte buenas o malas sensaciones en la bicicleta.
Actualmente puedes encontrar bicicletas con un solo plato y con doble plato.
Cuando alguien me pregunta qué es mejor, mi respuesta es «Las dos opciones son buenas, pero depende del tipo de terreno que frecuentes te encajará más uno que el otro»
Solo un plato
- Ventajas: Más sencillo y menos cosas que ajustar.
- Inconvenientes: Te quedas corto de desarrollo si haces rutas de carretera con alguna grupeta de carretera.
- Ideal Para: Gravelmaniáticos que sólo hacen pistas, senderos y no tocan ni un metro de asfalto.
Doble plato
- Ventajas: Más versátil si lo tuyo es mezclar terrenos dispares (carreteras, pistas, senderos).
- Inconvenientes: Un elemento más por el que preocuparte para su ajuste (para mi no es un problema)
- Ideal para: Aquellos que la gravel a ser su única bicicleta y que alternan pistas, carretera, senderos etc. En definitiva los que buscamos una transmisión polivalente.
Detalles que marcan la diferencia
Bikepacking: Si sueñas con hacer viajes y escapadas con la bici (te lo recomiendo) , fíjate que tenga anclajes para portabidones extra, guardabarros o portaequipajes. Esos detalles se agradecen cuando la aventura se pone seria.
De todos modos, dale una importancia relativa, ya que en el mercado existen bolsas que se adaptan a cualquier tipo de bicicleta, incluso sin anclajes (como es el caso de mi bicicleta). Es decir, si te has enamorado de una bicicleta y no lleva anclajes, no la descartes.
Tubeless: Además de despreocuparte de muchos pinchazos, te permite rodar con menos presión ofreciéndote mayor seguridad y comodidad. La mayoría de bicicletas vienen con ruedas preparadas para tubeless, pero si no es el caso, en tu taller de confianza lo podrán hacer sin mayor problema.
Prueba antes de comprar
Por muy bonita que sea en la web, nada sustituye sentir cómo responde la bici bajo tus pies. Si puedes, prueba varios modelos: te sorprenderá lo diferente que podrá hacerte sentir.
Muchas marcas brindan la oportunidad de probar las bicicletas en demos a lo largo del año. Además hay eventos como el Summer Bike o Sea Otter donde las marcas organizan demos.
Lo que yo hago es suscribirme a la newsletter de las marcas que me interesan. Así puedo ver si organizan algún evento, si viven el gravel o solo buscan incrementar su volumen de negocio.
En resumen: No hay una bici de gravel “perfecta” para todo, pero sí hay una perfecta para ti. Piensa en tus rutas, en tu estilo y en cuánto quieres gastar. Y sobre todo, ¡no olvides que el objetivo es disfrutar del camino y ¡perderte por nuevos rincones!
¿Ya tienes tu bici? ¿Alguna duda? Deja un comentario y entre todos tratamos de resolverla.
